EL nombre de María fue dado a Jasón el argonauta

El oráculo de Apolo, que se veneraba en Delfos, consultado por los
argonautas Jasón y sus compañeros, a quién debían dedicar un templo que
habían edificado en una ciudad del estrecho de Galipoli, que antiguamente se
llamó Cizico y ahora Spyga, respondió que a María, Madre del Verbo Eterno,
lo cual ellos, envueltos en las tinieblas de sus errores, no entendieron; y
así dedicaron el templo a Rea, madre de los dioses, hasta que en tiempos del
emperador Zenón el templo se consagró a honra de María Santísima: todo lo
cual cuenta Cedreno en el Compendio de las historias.

En la antigüedad, el nombre de María, particularmente fue revelado a sus
padres Joaquín y Ana, por medio de un ángel que les mandó pusiesen a su hija
el nombre de María, como se lee en el libro del Nacimiento de la Virgen, que
anda entre las obras de San Jerónimo. Y si le fue revelado a Abraham el
nombre de su hijo Isaac, y a Zacarías el de Juan Bautista, y también a Santa
Isabel, como indica el Evangelio y anotó San Ambrosio, no era justo que
careciese María santísima, habiendo de ser Madre de Cristo, del privilegio
que gozó Isaac, por ser figura de Cristo, y Juan por haber de ser su
precursor; y así lo significa San Ambrosio, diciendo: "que no es verosímil
que se negase a María este privilegio, que se concedió a otros santos; pues
no hay santo ninguno que venza a María en los privilegios de la gracia.


P. Pedro de Rivadeneira: "Vida y Misterios de la Virgen María"
Tomo XII, Cap. V., p. 77. Biblioteca del Apostolado de la Prensa, Madrid,
1895


Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú
eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la
hora de nuestra muerte.
Amen.

www.facebook.com/pages/Un-minuto-con-Maria


Para suscribir a un amigo (a) :
-- pulse este enlace
RSS feed "Un minuto con María":
- este enlace
PDF :
- este enlace
Para suprimir su suscripción
este enlace
Para modificar su suscripción (dirección electrónica, frecuencia de
recepción: diaria o semanal) :
este enlace


Construyamos juntos el Centro Internacional Maria de Nazaret.


powered by phplist v 2.10.5, © tincan ltd

Acerca del nombre de María

Si creemos lo que dicen graves doctores, el nombre de María fue revelado a
Adán, el primero de los hombres, por el mismo ángel que en nombre de Dios
amenazó a la serpiente que una mujer le había de quebrantar la cabeza. El
nombre de María fue revelado a Elías, cuando vio levantar del mar aquella
nubecilla pequeña, que era imagen y figura de la Reina del Cielo y estrella
del mar; y también entre los maestros antiguos de los judíos había noticia
de que se había de llamar María, la Madre del Mesías, como lo prueba
Galatino.

Pero no sólo los judíos, sino también los gentiles tuvieron noticia del
nombre de María, como dice San Juan Damasceno; porque entre las diez
Sibilas, dos profetizaron claramente el nombre de María, que fueron la
Eritrea y la Tiburtina; y ésta añadió, que había de tener un esposo llamado
José, y que su hijo nacido del Espíritu Santo, sin obra de varón, se había
de llamar Jesús, de manera que expresó todos los nombres de: Jesús, María y
José.


P. Pedro de Rivadeneira: "Vida y Misterios de la Virgen María"
Tomo XII, Cap. V., p. 76. Biblioteca del Apostolado de la Prensa, Madrid,
1895


www.facebook.com/pages/Un-minuto-con-Maria

Imagen de la Virgen resistió la radiación atómica en Nagasaki


Cuando la bomba atómica estadounidense “Fat Boy” destruyó Nagasaki hace 65 años, uno de los edificios quemados fue la catedral Urakami, pero la cabeza de la estatua de madera de la Virgen María que poseía resistió a la deflagración, lo que los japoneses católicos calificaron como un milagro.

La onda expansiva ardiente de la deflagración que devastó la ciudad el 9 de agosto, dejando más de 70.000 muertos, pulverizó las vidrieras y los muros del edificio, carbonizó el altar y fundió la campana.

Pero la cabeza de la estatua de madera de la Virgen María sobrevivió a esa hoguera, y fue encontrada entre la columnas derrumbadas y los restos de la iglesia romana.

El ícono conservó el estigma de la guerra: los ojos se quemaron, dejando las cuencas negras, la mejilla derecha ennegrecida y una fisura que corre a lo largo del rostro como una lágrima.

“Cuando la volví a ver por primera vez, pensé que la Virgen estaba llorando”, confió Shigemi Fukahori, un parroquiano de 79 años que conocía bien la estatua antes de la explosión.

“Era como si nos advirtiese contra los horrores de la guerra sacrificándose”, agregó con una mirada hacia la estatua cargada de emoción. “Es un símbolo importante de paz que debe preservarse siempre”, añadió.

La estatua mutilada está hoy expuesta en la nueva iglesia reconstruida en el mismo lugar, a sólo 500 metros del punto central sobre el que estalló la bomba de plutonio.

Pero la reliquia hizo viajes a través del mundo como símbolo de paz. En mayo estaba en Nueva York en donde se celebró la conferencia de la ONU sobre el desarme nuclear y fue expuesta para un oficio religioso en la catedral Saint-Patrick de la ciudad.

En el camino, los responsables religiosos de Nagasaki presentaron la estatua en el Vaticano, en donde fue bendecida por el papa Benedicto XVI, así como en una ceremonia en Guernica (España), en memoria de la víctimas de los bombardeos de la aviación alemana en 1937 durante la Guerra Civil Española.

“Viajamos por todos lados con la estatua, con la esperanza de que la Virgen María pueda actuar por la paz”, declaró a la AFP Monseñor Joseph Mitsuaki Takami, arzobispo de Nagasaki.

“Existen múltiples maneras de llamar por la paz –por fotos, películas o relatos sobre el horror de la guerra– pero la Virgen atomizada parece tener un poder diferente”, dijo.

Cuando cayó la bomba atómica sobre Nagasaki, vivía en esa ciudad la comunidad cristiana más importante de Japón. Unos 8.500 de sus miembros murieron por la explosión o por las radiaciones y quemaduras.

Cuando algunos sobrevivientes intentan ver esa tragedia como una prueba impuesta por Dios, sus sufrimientos están profundamente anclados en las memorias.

“Estaba muy triste como para llorar, ya que era simplemente inhumano”, confió Fukahori, que se encontraba en el interior de una fábrica cuando la nube atómica se levantó sobre la ciudad.

“Muchos sobrevivientes aun sufren de efectos secundarios de las radiaciones”, agregó.

Numerosos estadounidenses están convencidos de que los ataques nucleares de Hiroshima y Nagasaki eran necesarios para poner fin a la guerra y evitar un desembarco mortífero, pero Takami no está de acuerdo con esta explicación.

“Japón mató a millones de personas en Asia, pero ello no significa que el bombardeo con bombas atómicas sea justificado”, indicó. “La simple posesión de armas nucleares es un pecado”, concluyó.

Fuente: lapatilla.com