Las apariciones de María en Lourdes

El 11 de febrero de 1858, hacía frío en el "calabozo", la pieza donde había
encontrado refugio la familia Soubirous con sus nueve niños: Bernardita iba
con algunas amigas a buscar leña seca a la gruta de Massabielle, en las
orillas del río Gave. De repente vio en el hueco de la roca a una señora
bellísima. De estatura media y aspecto muy joven, el óvalo de su rostro era
de una gracia celestial y sus ojos azules de una dulzura que harían
derretirse el corazón de caulquiera. Sus labios respiraban bondad y
mansedumbre divinas
Presa de un estremecimiento sobrenatural y llena de alegría, Bernardita no
se atreve a acercarse, con la Señora reza el rosario y luego ella
desaparece. Cuando sale del éxtasis, presionada por sus compañeras deja
escapar el secreto que hubiese querido guardar sólo para ella. La madre de
Bernardita se enteró y creyendo que era una ilusión de su hija le prohíbe
volver a la roca de Massabielle. Pero el domingo siguiente se deja llevar
por las amigas de Bernardita y va con ellas a la gruta. Al llegar la niña
exclama: ¡"Ahí está!, se le acerca y le lanza un poco de agua bendita
diciéndole "si usted viene de parte de Dios, quédese si no váyase: La Señora
se puso a reír, cuenta Bernardita, "y cuanto más agua bendita le echaba, más
sonreía".

Dom Antoine Marie osb,
Abad de Claraval

Un sueño de Juan Bosco

A los nueve años tuve un sueño que se me quedó profundamente gravado. "Yo
estaba cerca de nuestra, casa en un patio muy grande, donde muchos niños
jugaban. Unos reían, otros blasfemaban. Me lancé en medio de ellos, dando
gritos y golpeándolos para callarlos.

En ese momento apareció un hombre imponente. Su rostro luminoso me impedía
verle de frente. Me llamó por mi nombre y me dijo: - No es con golpes sino
con mansedumbre y caridad que vas a hacer de ellos tus amigos. Comienza a
hablarles de la fealdad del pecado y del valor de la virtud. Intimidado,
temeroso, le respondí que yo no era más que un pobre niño ignorante. Los
chicos dejaron de pelearse y de gritar, se agruparon en torno a Él. Yo le
pregunté:
¿Quién es usted para ordenarme estas cosas imposibles? Justamente, porque
parecen imposibles debes hacerlas posibles, obedeciendo y adquiriendo
sabiduría. - ¿Cómo puedo adquirir sabiduría? Te daré una institutriz. Con su
ayuda podrás llegar a ser sabio. -¿Pero quién es Usted? Yo soy el Hijo de la
Mujer a quien tu madre te ha enseñado a orar tres veces por día. Pregúntale
a Ella mi nombre.

Al instante vi a su lado una Señora de aspecto majestuoso, llevaba un manto
resplandeciente, como el sol. Se acercó a mí, me pidió que avanzara y me
tomó de la mano con bondad: Mira, me dijo. Entonces me percaté de que los
niños habían desaparecido. En su lugar estaba una multitud de cabritos,
perros, gatos, osos, y otros animales. "Este es tu dominio. Aquí vas a tener
que trabajar. Sé humilde, valiente y fuerte: y lo mismo que ocurre con estos
animales tú lo harás por mis hijos"

Volví los ojos y en lugar de los animales salvajes apareció una cantidad de
corderos saltaban, corrían, balaban alrededor del Hombre y de la Mujer como
si les quisieran rendir homenaje. Siempre en mi sueño, me puse a llorar y le
rogaba a la Señora que me explicara de manera más clara, pues yo no
comprendía lo que eso significaba. Ella me puso la mano sobre la cabeza y me
dijo:"Lo comprenderás en su justo momento."

Tras sus palabras, un ruido me despertó. Yo estaba estupefacto. Tenia la
impresión que las manos me hacían daño por los puñetazos que había
distribuido y que el rostro me ardía por las bofetadas recibidas de aquellos
pilluelos.


"Recuerdos autobiográficos": San Juan Bosco

La Virgen de la Almudena

La Virgen de la Almudena está unida, desde el primer momento, a la historia
cristiana de Madrid.

Según una tradición, avalada por la historia, el 9 de noviembre del año 1085, se rasgó el frente de una torre de la muralla de la Puerta de la Vega y apareció una imagen de la Virgen, que los cristianos madrileños habían
ocultado.

Existe documentación del año 1382, en que se nombra con el título de "Almudena" a una imagen de la Virgen, a la que el pueblo de Madrid siempre ha venerado con singular devoción.

La imagen actual de la Virgen de la Almudena fue coronada solemnemente el 10 de Noviembre de 1948 y declarada patrona de la diócesis de Madrid por el papa Pablo VI el 1º de julio de 1977.


Tomado de http://www.Catholic.net